Sábado, 03 Marzo 2018 19:40

¿Cómo debería terminar una obra?

Escrito por

No sé cómo debería ser un invierno, pero tengo la sensación de que este invierno que pasó tuve mucho calor. Justo el día en que fui a ser parte de NORMA Y REGULA, obra de Federico Moreno y Michel Capeletti, hacía un calor de esos que descolocan. Con ese calor que pica en la piel, que te pegotea y te vuelve lenta, entramos todos en la sala del Sábato, esa caja negra por la que muchos hemos pasado en diferentes modos haciendo cuerpos en acción que conforman estas danzas contemporáneas porteñas.  

Entramos y las sillas estaban dispuestas de tal manera que me preocupó el modo en que sería espectadora, no entendía si podría tener un panorama total de lo que sea que fuera a pasar, porque no entendí cuáles eran los límites entre el escenario y el público. Mi primer angustia. ¿Cómo debería verse una obra de danza?. 

No sé cuál fue el comienzo porque lo que pasaba, siempre estuvo siendo. Desde que abrieron la puerta para entrar a la sala nos encontramos en relación a dos personajes que hacían círculos desplazándose por el piso sin levantar los pies. Eran una mezcla entre un muñequito y un engranaje maquínico. Ellos se desplazaban y creaban un círculo cada uno entre un cerro de papel picado, que por su acción nos enteramos de que era producido  por ellos mismos con basura. Mi segunda angustia… pasaron mucho tiempo produciendo papel picado con bolsas de plástico y envases vacíos de cosas que no considero comida. ¡Qué terror! ¡Cuánta basura producimos!. No pude dejar de pensar en la cantidad de bolsas, de paquetes de galletas, de hilos de nylon, de papel, de ropa, etc. que tiramos a diario. Pensé sólo en quienes viven en mi edificio, un edificio de trece pisos en el que hay tres departamentos por piso. Uf.  

Antes de ir me habían hablado de la obra y sabía o creía tener una idea acerca de lo que trataba. Una relación amorosa con todo condimento. Una relación sabrosa y carnal, sin duda el juego entre cuerpos que se chocan, se golpean, se sudan, se aman, se abrazan, se sostienen, se empujan y se repelen. A veces se hacen daño, otras se contienen. ¿Cómo debería ser una relación amorosa?. Pensé mucho en animales, pensé mucho en las relaciones que mantenemos a diario y en lo delgada que es esa línea entre el querer y el dañar. Cómo nos conformamos entre los involucrados en una relación para evitar dejar caer eso que sostenemos con tan poco pero tanto a la vez, pensé. Inmediatamente me sentí parte de la relación que todos los que estábamos ahí manteníamos. Hay mucho de hábito en las relaciones, me dije… mucho rol, mucha zona erótica determinada, mucha boca y mucho culo. Rituales relacionales que cuentan con espacio y tiempo determinados pero que habría que hacer temblar, quizás.  

 

Mi angustia final 

Pasaron muchas cosas, como en toda relación es difícil explicar qué condujo a lo que se fue dando. Simplemente en un momento estábamos el público dentro de la sala y los intérpretes sepa dios dónde. La puerta estaba abierta y alguien respondiendo a la intuición salió, entonces se volvió y nos dijo: Che, es acá. 

Es acá y no ahí donde están ustedes cumpliendo el rol de un espectador que espera a ver la totalidad de una obra. Pensé.

Ahí, afuera, se había instalado una escena. La escena final, en la que ambos intérpretes volvían a la producción en serie de papel picado con la angustia de la basura. 

Y así… sin previo aviso, ni mirada, ni palabra, ni abrazo de despedida ellos salieron de la sala y cerraron la puerta.  

Nos quedamos en silencio 

Sentí ese vacío de no saber qué pasaba mientras pensaba en que quería aplaudir.

Quería aplaudir pero no podía porque no había intérprete agradecido, recibiendo los aplausos, no había fin, no había despedida. Y sentía ganas de reír y llorar mientras pensaba en los hábitos, en la costumbre de que una obra sea un objeto de observación que siempre termina en lo mismo, yo aplaudo, tu agradeces.  

Me fui caminando porque no había cargado la Sube. Mientras divagaba por la calurosa Buenos Aires miraba a la gente y pensaba: cuánta relación inconclusa... 

 

Este comentario fue escrito para la función del 28 de julio de 2017, en el marco de Divergencia en Centro Cultural Sábato

Por Michel Capeletti y Federico Moreno | Asistencia: Moira Maillmann | Concepción, dirección y diseño escénico: Federico Moreno

 

 

 

Belén Arenas Arce

Nací en Santiago de Chile en el año 1987. A los 19 años, luego de un viaje que me trajo a Buenos Aires, decidí venir a vivir y estudiar Ciencia Política. Desde los primeros años de mi carrera una problemática por el cuerpo me llevó a abrir una línea de investigación en Danza Contemporánea. Hoy envuelta en todo lo que la Danza Contemporánea implica y atravesada por sus problemáticas, mi curiosidad me lleva hacia la teoría e historia de esta disciplina, teniendo la escritura como herramienta de diálogo y discusión de cuestiones urgentes. Participo en Residencias Brote como asistente teórico, también escribo en Revista Labra, entre otras actividades en las que me propongo nutrir y reforzar los lazos de un medio en crecimiento. 

Lo último de Belén Arenas Arce

Más en esta categoría: « Decir lo evanescente Todo es Mentira »

TODOS LOS TEXTOS EN COMENTARIOS

  • Todas las luces +

    Ver no es simplemente la función de la luz pasando a través de una lente y formando una imagen en una pantalla ya sea interna (el ojo), o externa (un Leer más
  • Los unos y los otros +

    En el 2010 el coreógrafo Juan Onofri emprende un trabajo con adolecentes de la Casa Joven de González Catán. Esto dio lugar a la gestación del grupo de investigación KM29, Leer más
  • imagen-tiempo.espacio +

    Como una imagen pictórica, Inmóvil comienza con los intérpretes en quietud posando para una foto. Sobre un fondo monocromo, se plasman esos cuerpos detenidos, captando un instante preciso en todo Leer más
  • La vuelta a los pagos. Interpretación de una fiesta cordobesa +

    Villa Argüello, localización geográfica del convite, el canto y la bailanta. Un fernecito, un juguito, unos bizcochitos. Sírvanse, por favor. Todos son bienvenidos al agite del cuarteto y la celebración. Leer más
  • el Alma del Arte +

    Honestamente, me aventuro a escribir estas palabras, pretendiendo verter más luz sobre un escenario pleno en una noche de luna casi nueva. Aunque para todos, sin duda, nueva. ¿Cuánto debe Leer más
  • Incendio performático +

    Hace unos días, hablando con un profesor sobre esta obra, me cuenta sobre los principios de la performance. Él se refería a que este tipo de acción artística nace cuando Leer más
  • HACEDORA +

    La espera de la obra y los espectadores frente a la escenografía, dos sillas, una de ellas sostiene varias cajas forradas de distintos tamaños y colores, el otro asiento está Leer más
  • Todos uno y muchas cabezas +

    Lerna se propone como un intento, una prueba de encuentro y mutación que fluctúa entre la improvisación y pautas al son de gotas de agua que se escuchan caer. Nada Leer más
  • Traspié +

    Tropiezos, apagones imprevistos o tardíos, caídas, golpes, olvidos, interrupciones no deseadas, problemas con la escenografía y luces son algunos de los fallos que podrían afectar a las bellas artes escénicas. Leer más
  • Una banana entre las tetas es algo muy futbolero +

    Voy llegando a toda velocidad en bici a Casa Temenos y me cruzo con un amigo al que, sin bajarme, logro sacarle una naranja de las cuarenta y cinco que Leer más
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
  • 11
  • 12
  • 13
  • 14
  • 15
  • 16
  • 17
  • 18

ESCRIBEN EN SEGUNDA