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Domingo, 09 Agosto 2020 20:33

Los triángulos del piso pélvico: acerca de Sexological Bodywork

Escrito por

Intro I

Situar y definir cómo las prácticas somáticas constituyen y/o ayudan a las prácticas artísticas es siempre para mí controversial. Insistentemente y desde que practiqué por primera vez Feldenkrais hace unos 12 años, me pregunté para qué son las prácticas somáticas y cuál es su relación con las artes. Incluso, es evidente que la concepción de público a partir del boom de las prácticas somáticas queda (trans)tocada. A su vez, el rol de quienes guían dichas prácticas aparece en la intersección entre  docentes, facilitadores, terapeutes. 

Sin embargo, el tema de este escrito no es justamente preguntarse sobre cómo prácticas somáticas y prácticas artísticas se relacionan (o no). Sino más bien, tomar dicha relación como posible punto de partida para lo que llamaré propaganda. 

 

Intro II

Conozco a Alejandro Karasik de la UNA. De tiempos simpáticos y perspicaces percepciones, siempre admiré su tesis de Licenciatura. Ya ni me acuerdo exactamente de qué va, pero sí de que fue para mí importante leerla. 

En algún momento de esta cuarentena 2020, Ale se convirtió en practitioner (facilitador practicante, digamos) de sesiones de Sexological Bodywork. Según su página web, esta práctica facilita la

“… auto-educación sexual a través de procesos somáticos. Las técnicas somáticas trabajan a través del cuerpo, involucrándote a través de tus pensamientos, emociones, sensaciones y acciones. (…) El Bodywork Sexológico combina el conocimiento moderno en el campo de las técnicas somáticas, la sexología, las neurociencias, con varios métodos de trabajo corporal y masaje. (…) Los Bodyworkers Sexológicos aplican el tacto de formas que ayudan a desarrollar la presencia dentro del cuerpo, abriendo la conciencia interior y aprendiendo cómo el cuerpo puede sentirse más vivo y con mayor capacidad para el placer. (…) La sesión es un lugar seguro para hablar sobre lo que quieras y cómo lo quieres; y para aprender prácticas simples y efectivas basadas en el cuerpo que instalarán posiblemente cambios duraderos en tu cuerpo. (…) El Bodywork Sexológico se centra en los aspectos sensoriales del erotismo, el placer y el tacto, contemplando los aspectos psicológicos pero sin centrarse en ellos.” (1)

 

Un viaje de ida. Nuestras sesiones se llevaron a cabo a través de video-llamadas dado el distanciamiento físico transcontinental y a la cuarentena en Argentina, que es donde Ale se encontraba (yo en Bruselas, desde donde escribo). Las sesiones duraron entre 1h30 y 2h, y fueron apoyadas por un seguimiento constante de reportes de “meditación genital”.

Este escrito entonces se configura en primer lugar como propaganda de la potencia de lo sexual y en segundo lugar, como propaganda de Sexological Bodywork con Ale. Y en lo personal, quisiera aclarar que como cualquier propaganda, invito también a desconfiar. Pues para la confianza, es necesario probar.

 

De lo que es

En las sesiones frente a una cámara Ale facilita (y desafía) calentamientos y entradas hacia la concientización del cuerpo, pregunta bastantes veces “¿cómo estoy?”, escucha atentamente las propuestas de ese día y propone también diversas actividades, a las que puedo sumarme o no. 

Basado en lo que llamo una política del acuerdo, la práctica facilitada por Ale me permitió experimentar con procesos enfocados en el placer. A partir de una propuesta que intenta conectar o generar vías de relación entre sentimientos/sensaciones y motricidad, el placer aparece no sólo como un fin, sino también un medio. 

El intercambio activo en las sesiones y en las devoluciones escritas, y el mutuo cuidado por el momento compartido, configuran un ámbito de constante (trans)formación. Por su parte, Ale conjuga herramientas variadas provenientes de su recorrido enraizado en las prácticas somáticas, escénicas y habilidades teóricas. 

En cuanto a lo que llamo la “política del acuerdo”, me refiero a la demandante atención que propone estar a la altura del tiempo presente. Es decir, de explicitar las precisas condiciones en las que algo va a acontecer. La constante práctica y respeto por este acuerdo conforma, desde mi punto de vista, una ética del cuidado. 

Respecto a los procesos desde y hacia el placer, y considerando que tocan una entraña íntima como lo son nuestras percepciones, preguntas e inquietudes en torno a nuestras prácticas sexuales, agradezco un ámbito de proceso individual que se convierte en un ámbito compartido.

Por último, la pregunta sobre cómo nuestras sensaciones inciden, provocan y determinan aspectos motores y posturales. Y viceversa. Una pregunta cuya respuesta podría sonar como evidente. Sin embargo, ¿cómo desafiar esta “evidente” relación entre lo que se siente y el movimiento? Ale propone un espectro centrífugo y centrípeto para estar atente al mínimo gesto: ¿cómo insistir en las sensaciones como vía de acceso a cuestiones motoras?, ¿qué es el erotismo?, ¿qué/cómo hacer con nuestras sensaciones?, ¿qué es sanar? y ¿cómo sanar con placer?

Desafiar eso evidente es también reconfigurar mi postura, o agrandar y re-percibir mi piso pélvico. Que dónde empieza, que dónde termina, que dónde está, que qué largo que es, que no lo siento, que lo siento de a poco, que ¿está muerto?, que ya no vive, que está cansado, que se contracturó, que se conecta con mi abductor izquierdo, que me duele ahí, que no siento el psoas, que tengo trabada la cadera. 

 

Para finalizar: colisiones en la integración

Hay una parte al final de las meditaciones genitales que se llama “integración” y que consiste justamente en hacer nada. Por lo que entendí, en este momento hay nuevas conexiones neuronales que re-educan, re-programan y re-configuran los patrones existentes. 

Claro, lo de las neuronas no lo puedo comprobar.

Pero sí puedo decir que transitar por Sexological Bodywork no sólo es experiencia “intensa y enriquecedora”, como diría una propaganda. Diría más bien, que la práctica ofrece un contexto de criticismo para nuestras percepciones individuales de la sexualidad y el erotismo. Y por lo que experiencié, propone una serie de herramientas para el placer que desafían nuestro concepto de sanación.

Ale dice citando a su maestro (creo), que placer y curar van de la mano. 

 

 

(1) Extraído de la página web oficial de Alejandro Karasik https://es.somaticeducationfeltsense.com/sexological-bodywork

Comentario escrito para el proceso de varias sesiones por video-llamada de Sexological Bodywork a cargo de Alejandro Karasik, ocurridas entre mayo y julio 2020. 

 

Caterina Mora

1988. Invierto intento norte en sur, sur en norte. Fiske Menuco, Buenos Aires, Bruselas, Estocolmo quizás. Intento salir a correr 20 min regularmente, no lo logro. Busco promover prácticas de lectura, de placer, de danzas como dispositivos inter-relacionales de confrontación con otre.s. Defiendo la educación formal y la institución pública. Post-master, Maestría, Licenciatura, Profesorado y Tecnicatura. Yo perreo sola. También bailo tango. Amante de "les moules frites”. No tengo Instagram y nunca entré a IKEA. 

Segunda Cuadernos de Danza es una de mis amantes.

PH: ALEXANDER ISMAIL

 

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