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Viernes, 12 Agosto 2022 20:45

Escucha(s)

Existe un imaginario erróneo que es aquel que sostiene que la bailarina no habla. La muda. La que con piernas y pies en movimiento (frenético, delicado, justo, preciso) callada se sostiene en un eje perfecto. Silenciosa rectitud inquebrantable. Acompasa la imagen la cara de nada, neutra, seria y serena, soberbia y sutil. Durante muchos años este imaginario ha sostenido otra hipótesis errónea que es la de la condición de indecibilidad de(l) danza(r). Sin embargo, empecemos por un sólo lugar: cualquier persona que haya estado en una sala de danza sabe que allí hablamos, y mucho. 

Existe otro imaginario erróneo que ha ubicado al teatro del lado del texto. Como si el cuerpo fuera una especie de cosa secundaria a la escena teatral, la cual sería escena por gracia textual. También sobre esta base se ha sostenido una división epistemológica y metodológica del abordaje de la danza y el teatro, como si el guión de la obra de teatro fuera más que suficiente para subsanar aquella falencia de la pobre bailarina muda. 

Estoy hablando del pasado, es solo por recapitular. 

Ambas ficciones se vieron interferidas por la performance como concepto. No hablo específicamente del género que establecieron algunas estrellas del arte sobre el último cuarto del siglo XX sino a la performance como concepto, como práctica y posibilidad que aparece ya entre los grupos de las vanguardias históricas antes de la primera guerra mundial.

Esta palanca crítica permitió mover las cosas del lado del hacer, del lado del acto, del lado de lo que se performea durante una performance. Así, se pierde el sentido de hablar de danza y/o teatro en términos de disciplina, pierde sentido la discusión por la definición ontológica, se disuelve una discusión estéril (y aburrida), se abren campos de atención, análisis y creación que difieren de los modos de abordaje anteriores en donde la pureza y la fractura de la disciplina regían la escena del debate. Ya no existe un teatro verdadero y uno falso, ya no existe una danza verdadera y una falsa. Butler a propósito de las maneras en que se abordan cuestiones de género lo plantea así: 


Cuando una actuación (performance) se considera real y otra falsa, o cuando una presentación del género se considera auténtica y otra una falsificación, se puede llegar a la conclusión de que una cierta ontología del género está condicionando estos juicios, una ontología (una explicación de lo que es el género) que también entra en crisis a causa de la actuación (performance) de género, de forma que estos juicios se socavan o se convierten en imposibles de hacer. (Butler, 2004, p. 228)


No es un nuevo género lo que la performance trae como diferencia. Eso sólo implicaría ganar una ontología sobre la cual pasar a dividir la discusión en tres esferas: danza, teatro y performance. Sin embargo, tal como trato de sostener aquí, performance es un concepto que nos permite transvalorar las características de una puesta en escena permitiéndonos escapar de la clasificación por disciplinas para elaborar nuevas formas de acercamiento a los materiales. Acercamientos con miras a la creación tanto como a la producción y a todo otro tipo de relaciones de intercambio. Acercamientos que ponen en valor la transmisión. Este movimiento ha permitido la invención de espacios de circulación y distribución de obras, prácticas y formas de reunión en torno a danza, teatro y performance que escapan a la clasificación por disciplina. Por nombrar un suceso histórico que actualmente está celebrando sus cincuenta años de historia, el Contact Improvisación y sus dispositivos de trabajo y encuentro en formato de Jams tejieron y practicaron este tipo de transformaciones. 

Es con la disolución de discusiones ontologistas que podemos hacer cosas nuevas al tomar la voz. La voz es una herramienta de comunicación (sí) pero ante todo es cuerpo. Aquí también entra una variable que deshace esas fronteras ficticias que han separado la danza del teatro de la performance (vaya y vuelva por los tres puntos). La coordinación de las prácticas por una voz guiada es un dispositivo que ofrece una cantidad de opciones muy variables, muy amplias. Elegimos maestras y maestros porque su voz nos convoca. Preferimos trabajar con ciertas personas porque su voz nos conmueve. Salimos de lugares donde las voces no nos gustan. Y, al mismo tiempo, existen muchas maneras de usar la misma voz, las mismas palabras, las mismas imágenes. Danza, teatro y performance, practican modos de usar la voz. Las voces son maneras de elaborar técnicas que elaboran estilos, que elaboran formas de organización, que elaboran tiempos, que elaboran escuchas. 

Recapitulando lo recapitulado: la bailarina que no habla está haciendo un uso muy específico de su voz.

La voz permite desplazar una modalidad regente dentro de las prácticas que hacen escenas y sus formas de transmisión. Me refiero a esa tendencia a ubicar el mirar como medio prioritario del aprender, acceder, hacer y sentir. Steve Paxton lo expresó en 1999 de la siguiente manera: 


Hablar era también establecer un tono. Traté de simplificar las cuestiones corporales para transmitirlas a otro cuerpo. Moví la mente de mi boca a mi cuerpo, localicé los temas, y los comuniqué hablándole directamente al otro cuerpo. La conciencia de los estudiantes estaba dedicada a manejar actitudes y observar el efecto de la imagen en el cuerpo y derivar de esos efectos (y de otros observados en sus cuerpos) imágenes que podían ser nombradas y, si no, objetivadas, discutidas y adaptadas a la estructura de improvisación. (Paxton, 1999, p.83)


De esa manera, la voz permite abrir, acompañar y proponer una exploración que es autodidacta y no por ello solitaria. Las prácticas no se miran, las prácticas se hacen. Escuchar también es una forma de hacer (¡¡y qué forma!!).

Entramos a la plataforma: https://magmacentro.com/proyectos/doce-veinticuatro-4ta-edicion. Miramos, exploramos, hacemos click. Aquí aparecen el cómo, el qué, la exploración por una misma, los tiempos de escucha, las frecuencias vibracionales, la espera. 

 

Este festival, así planteado, se dispersa alrededor del mundo. Cada cual escuchando a su modo, a su ritmo, en su espacio, en su día a día. Es un festival, pero también es una audioteca: es un archivo. Curiosidad manifiesta, esta propuesta implica un autoservice de la escucha. Aprender es explorar por una misma, es un entrenamiento de la escucha. Es una forma de asistir a algún lugar. 

A través de la voz somos capaces de convocar imaginarios que amplían nuestras herramientas sensoperceptivas. La voz, en las prácticas de movimiento nos permite orientar la atención, provocar y atender sensaciones, permite hacer preguntas. 

Por ello, dentro de esta colección de podcasts hay una constante: anclar al cuerpo. Las partes, los apoyos y los modos en que las partes se relacionan son nombrados, descritos, saboreados. Podría trazarse una especificidad allí, una especificidad que da lugar a las diferentes formas de abordaje, una especificidad que no homogeniza las prácticas. 

Esto tiene todo que ver con los usos. Es decir, el podcast es un formato de creación de contenidos que cuenta con unos pocos veinte años. No es fácil grabar la propia voz. No es fácil para la voz hablar sabiendo que está siendo grabada. El texto que se lee, no es el mismo que se escribe. ¿De qué manera el tono de la voz se inmiscuye en el tono muscular? ¿De qué manera el tono muscular hace al tono de la voz?

Tenemos la posibilidad de sentir las voces de gente que se manda cartas, tan cotidiano que aburre hasta la siesta. Calidez, frío: la tarde de sol, la tarde de invierno. Lentitud. Rapidez. Hay personas que manejan tonos didácticos, hay quienes elaboran modos incisivos, hay quienes sostienen tonos posturales. Escucho, pongo pausa cuando me da la gana, paso al siguiente cuando así lo siento. Pienso: Nos imantamos de maneras muy extrañas. Pero también en el teatro a veces aplauden con excitación obras que a mí no me gustan. Y obras que no me gustan nada. ¿Nos pasa a todxs no? ¿Qué entendemos por danza, teatro, performance, festival, práctica, compartir, abrir, circular, tomar la voz?

Se dice que se dijo, se anda diciendo, se cree que hay que decir. Todo lo que es hablar se mezcla con estas variables también. Entra aquí mi curiosidad de historiadora. Todas estas son formas de hacer archivo. ¿Qué archivos estamos creando? ¿Qué pretendemos que se lea allí a largo o mediano plazo? Estas preguntas también dan cuenta de un espesor, de una gradación, de una programación de un festival en el sentido más estricto del término. 

De modo tal que el conjunto mismo da cuenta de algunos vientos que atraviesan las aguas, corrientes que se entrecruzan y se chocan. Algunos peces siguen la corriente, otros nadan en su contra, otros se refugian en huecos ajenos y/o entre piedras organizadas al azar. No quiero decir lo que estoy diciendo, por eso uso las metáforas. Entre comportamientos podemos saber algo de las tendencias. Y, entre modos de tomar la palabra y sin tomar partido, nos podemos situar. Es también una disposición a la escucha. 

Un catálogo de modos de hacer. Cada edición de un festival es probablemente eso. Y no solamente. Es eso con todo lo que eso implica. Formas de producir, de enunciar, de tomar la voz. Escenas arrasadas, imposiciones ideológicas, reflexiones didácticas, invitaciones complejas, lo inentendible, el chiste, la ironía, el doble sentido. Todo podcast es posible. Un terreno, un soporte a explorar. 

Así, los podcast son modos de invitación. Invitaciones a perder el tiempo juntxs, invitaciones a transitar voces. Invitaciones a entregarse al paseo de voces claras, invitaciones a tolerar la acción de voces pinchudas, invitaciones a transitar chistes de voces susurrando, voces serias, voces confusas, voces perdidas. El sonido entra. Hay voces que nos gustan tanto como voces que nos repelen. Así se eligen amores, docentes, amigos, amigas, colegas y otras relaciones. 

Ese enigma inmixta lenguaje con voz. Inmixta el modo en que se organiza la transmisión con el modo en que se piensa, se siente, se elabora y se comunica. 

Mover desde el imaginario. La consigna. O la propuesta. O la guía. El imaginario es técnica y la técnica es imaginario. De modo tal que allí, en la voz, todo se está viendo. Hasta un hombro que se cierra mientras el mentón sube y la mirada caída al suelo, busca algo que no está allí. 


Doce Veinticuatro es un espacio alternativo de investigación, entrenamiento y publicación de danza, teatro y performance. 

 

Dirección y producción general: Catalina Lescano, Lalo Moro, Efe Akabani y Marcio Barceló

Curaduría: Catalina Lescano, Lalo Moro y Efe Akabani

Música: Juan Tobal

Grabación y edición intros: Pablo Díaz

Coproducción: Magma Centro de Artes

LINK → https://magmacentro.com/proyectos/doce-veinticuatro-4ta-edicion


 

Bibliografía citada. 

Butler J. (2004) Deshacer el género. Ediciones Paidós. 

Paxton S. (1999) Bosquejando técnicas interiores. En Bardet M., Tampini M. y Zuain J. (comps.) (2022) Improvisación en danza: traducciones y distorsiones. Segunda en Papel Editora. 

 

 

 

 

 

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A. Hacer sangrar el movimiento, no da lo mismo

Recién ayer llegué de Montevideo. Entonces, esta mañana mi inconsiente y mi cuerpo se negaron a subirse a los primeros dos subtes rechazando la idea de apretarse tanto entre desconocidos tan temprano. El tercero no fue distinto pero no quedó otra que subirse. Por este motivo llegué unos minutos tarde. Ahí estaban todos charlando, parecían conocerse de otros lados.

Nos ponemos todos con este frente, y a calentar. Saltar, bajar, saltar, caminar, ir al piso, flexión, tabla, saltar, ir al piso, caminar, tabla tabla tabla, levanto una mano, levanto la otra. Uf, qué lunes más lunes que es hoy.  “¡Vamos! Hace frío, pero ya estamos acá, ya se tomaron el subte para venir, fuerrrrza” Tal cual, me respondo.

El calentamiento sigue, uno-ir al piso  dos-saltar, tres-tabla, cuatro-hablar en otro idioma (si no sé otro, inventarlo). De a poco la secuencia se fue desarmando, dándole lugar a nuevos y personales ordenamientos numéricos, encontrando lógicas en estas nuevas sucesiones entre bajar, saltar, tablear e inventar idioma. Casi segura de que nadie habló en inglés o portugués, casi segura de que todos inventamos palabras.

Devinimos en una improvisación, Jose tiraba directivas desde afuera. Nos decía, por ejemplo, que hiciéramos sangrar el movieminto. A veces que saliéramos y otras que entráramos a apropiarnos del trabajo del otro. Esto de apropiarse parece ser una pata importante de este taller. Se habló de que estamos hechos de copias, de recortes y de experiencias de otros y nuestras, repetidas, referenciales, inconscientes y no tanto. Porque al fin y al cabo no hay nada nuevo, y desde el pesimismo de que no podemos hacer nada novedoso partimos a crear.

Jose nos mostró una foto. La observamos, la apreciamos formalmente y luego fuimos invitados a habilitar la mirada poética. La miramos desde varios ángulos y distancias, buscando encontrar sus lógicas internas, sus tonos, sus significados, sus líneas, y todo lo que se nos despierte.

La foto era un torso que desde el cuello le salía una explosión, digamos que en vez de cabeza tenía humo y fuego. Como si recién hubiera explotado una bomba en el lugar de la cabeza.

Nos dividimos entre directores e intérpretes. Cada director comenzó a trabajar sus ideas a partir de la foto con su respectivo intérprete. La propuesta fue encontrar un recorte, una síntesis de todas esas ideas que me resulte estimulante para trabajar. Me gustó el especial foco en lo necesario que es que sea estimulante la idea, porque si no, para qué.

Hicimos un muestrario de piezas, nos comentamos las creaciones, nos cuestionamos las decisiones. Nos preguntamos desde qué mirada miramos nuestro propio trabajo, qué nos pide el material, qué referencias y lecturas habilita, qué queda de ese punto de partida inicial y qué descarto. Y mi preferida: ¿Cómo me vinculo con lo que no comulgo en absoluto? Me quedó resonando la palabra “comulgar”, que por más que la entendí como sinónimo de coincidir, había algo ahí, como si el ritual de coincidir fuera comulgar. O quizás esto de habilitar la mirada poética se me fue a los oídos y ya no hay vuelta atrás.

Volvimos a los dúos director-intérpete a seguir trabajando. Nos mostramos de nuevo, pero esta vez sin decirnos nada luego.

Terminamos con la lectura de un fragmento del libro Escritura no-creativa de  Kenneth Goldsmith. Reforzando la idea de la apropiación, de copiar, de Nada Nuevo.

C. Son la 09:17, estoy en la cama, con la compu y pareciera que no voy a llegar a las 10. Mando un mensaje a Luciana para avisarle, le escribo a Josefina “Buen dia Jose. Hoy tengo que ausentarme. Me levanté a las 7 para ver si llegaba a adelantar cosas pero no llegué a terminar. Mi objeto es un vestido”. Me responde con un llamado: “Hola, Cata, no voy a poder ir hoy, falleció mi abuelo”. Le digo que no se preocupe, que ya mismo le aviso a Luciana para que les avise a todos por mail. Corto el teléfono, abro Facebook, busco al resto de mis compañeros, los agrego a los que nos tengo, les aviso que se suspende la clase y que un rato nos comunicamos con ellos. Mientras pasa esto me doy cuenta: Se murió Carlos Gorostiza. Se murió un pedazo de la historia del teatro argentino independiente. Pienso qué obra escribiría hoy Carlos Gorostiza, que además de ser actor, dramaturgo, director y novelista fue uno de los promotores de Teatro Abierto y el Secretario de Cultura de la vuelta a la democracia. Dejo de pensar en eso. Contesto los mensajes que me llegan, explico la situación. Vuelvo a hablar con Josefina más tarde. Ella dice que para el jueves va a estar bien. Decidimos entre todos que nos vamos a encontrar jueves y viernes arrancando una hora más temprano y terminando media hora más tarde.

Había que traer un objeto. Un objeto que nos estimule. Iba a traer un vestido, después una cajita musical kitch naranja. Traje otra cosa.  Chequeo que la tengo antes de entrar a la sala, por pura neurosis. Soy la última en llegar. Entro al espacio en el que los cuerpos se calientan - se alinean - se expanden - se tonifican - se despiertan - se entrenan.

Nos ponemos de a dos. La consigna es que uno le da órdenes al otro y el otro ejecuta. Las primeras órdenes son al oído. Después de la primera vuelta hablamos de la tiranía del director y de la eficacia del intérprete. Cambiamos de rol y en esta vuelta se arman escenas entre los intérpretes, los roles de director y de intérprete se vuelven más flexibles. Por momentos uno dirige una escena grupal, por momentos quedan sólo tres en el espacio escénico. A dirige a B y es dirigido por C al mismo tiempo. Volvemos todos y generamos desde nuestros roles de intérpretes y directores una improvisación grupal.

Josefina nos invita a ir a buscar nuestro objeto para observarlo y trabajar con él porque en un rato tenemos que mostrar un material creado en este rato, un primera ensayo de algo.

¿Qué es este objeto para mi? ¿Cómo es este objeto desde lo formal? Voy a buscar mi objeto, es un libro miniatura: “TAURO”. Me lo regaló mi amiga María para mi cumpleaños del que ya pasaron casi tres meses, pero hasta ahora no lo leí. Lo abro y me río: me traje a mi misma.

Tomo notas de lo que me interesa:

  • Signo de tierra

  • Correspondencia con el cuerpo: cuello

  • Pasivo. Femenino.

  • Tenacidad. Perseverancia

  • Conservador en todas sus formas

  • La consecuencia de la inercia

  • Ser subalterno

  • Tragedia del destino

  • Contacto físico

  • Dejan una huella imborrable en el paso por la existencia

Anoto cosas que pienso:

  • TAURO TORO VACA

  • Extender el tiempo hasta lo insoportable

  • Conservar la forma. Tres formas. 1 tauro 2. Toro 3. Vaca

  • Exteder el tiempo en quietud, en conservar forma /// extender el tiempo en movimiento.

  • Agitar hasta el cuello.

  • ¿La consecuencia de la inercia?

Alejo el objeto para ser este objeto desde acá, desde este pensamiento. Josefina mientras nos hace preguntas. Nada me convence. El cuerpo me lleva a tres formas. Y recuerdo lo que anoté. Ya tengo las tres formas.

Josefina nos dice que ahora vamos a pasar y a mirar. “Mirar es crear” dice. Nos propone trabajar en dúos para la observación afilada. Dice que todos vamos a observar, pensar y comentar el trabajo de los compñeros, pero que va a estar ese que va a ser más afilado. Me toca Eva y por ende a Eva le toco yo. Eva me cae particularmente bien.

Cada uno pasa y muestra.

Anoto cosas de todo lo que veo. Anoto sobre todo cosas del trabajo de Eva. Siento que me interpela más que el resto, que me hace preguntas que me hago a mi misma. Algo de eso debe haber visto Josefina, pienso.

Mis preguntas para nosotras son: ¿Por qué el movimiento accesorio? ¿Por qué tres? ¿Por qué no llega? ¿Por qué lo hace llegar y  no lo deja llegar?

Pasamos todos. Ya es casi la hora.

Para cerrar pasamos todos a hacer una apropiación del trabajo que observamos afiladamente, sin planificar nada previo, sin pensar. Disfruto hacer el material de Eva. Le doy un tercer capítulo, tengo la posibilidad de dirigir desde mi cuerpo lo que propuso el suyo.

Para mañana tenemos que traer el material engrosado, podemos apropiarnos del material del que observamos afiladamente, pienso que de cualquier manera con Eva ya lo habíamos dado

por hecho, nuestros materiales dialogan y mucho.  

A. Hoy no me siento bien, hoy miro y escribo desde afuera.

Tienen que imaginar un  movimiento y dejarlo que aparezca.

Tienen que ser detallistas. Tienen que develar su propia lógica de movimientos, entenderla y potenciarla. Descubrirse en la potencia del cuerpo organizado.

Ahora tienen permiso para abrir los ojos, y deberán sumar a la lógica el diálogo con el espacio. Sin juzgarse. Y así poder descubrir los procedimientos que usan para hacer crecer a la lógica antes develada.

Tienen que ser honesto con lo que aparece

Tienen que testear cuál es el máximo y el mínimo de velocidad que pueden alcanzar los movimientos sin perder la lógica.

Ahora tienen que inhibir lo primero que aparece y dejar aparecer algo más.

Yo desde afuera, me pregunto qué rol tienen los accidentes dentro de estas lógicas, si es que caben dentro.

Aparecen palabras como tiempo, espacio, energía, Cunningam, cerrar los ojos, generar estímulos, amor, violencia, anatomía.

Componer la forma del recuerdo es la tarea, alimentarse de la sensación y de las reacciones reprimidas durante la estimulación parece ser el método.

El ejercicio se transforma levemente y en vez de generarle estímulos corporales, le voy a decir cosas al otro. Yo, viéndolo de afuera percibo algunas diferencias en los cuerpos que reciben. A pesar de sus mismas posiciones para recibir los estímulos.

Finalmente concluyo que con las con las palabras nos vamos a lugares bien oscuros mucho más rápido. Que cuando se trata de modificar los cuerpos somos “cuidadosos”. Como si la pasividad de escuchar finalmente no nos modificara. Pienso en todo eso.

Jose dice que hay que ser como un niño en el sentido de la esponja, y yo pienso que en algún otro sentido bien podríamos también.

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Este texto fue realizado para el Seminario coordinado por Josefina Gorostiza en el marco de "Convivencia Segunda y 12/24”.

Registro Fotográfico:  Guadalupe Arriegue y Tasio Rossi

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Segunda / Doce Veinticuatro - 2DA / 1224: ¿Cuáles son las que cosas que te movilizan actualmente en tu práctica artística? 

Me gusta pensar, trabajar la escena, moldearla, generar preguntas sobre el trabajo desde el trabajo, en la reflexión y en el intercambio de saberes con el otro. Juzgar la escena como un trabajo plástico en constante movimiento. Me gusta trabajar con personas, con su mundo sus historias sus inquietudes. Me gusta armar grupos de trabajo. Me gusta el intercambio constante de todo, experiencias, roles, marcas, gestos, etc.

Segunda / Doce Veinticuatro - 2DA / 1224: ¿Qué te interesa lograr en la escena?

Como lograr, no me interesa lograr nada. Es mi trabajo. Ahora es mi trabajo. En ese sentido pienso que el trabajo ordena y da muchas veces coordenadas claras o señales que si uno esta atento la cosa se vuelve mucho mas concreta. Me interesa pensar en eso que estoy imaginando o en lo que pueda venir pero siempre con los pies en los asuntos que me conectan y desconectan del mundo.

Segunda / Doce Veinticuatro - 2DA / 1224: ¿Qué hipótesis o premisa te gustaría probar en tu propuesta de seminario?

Estamos rodeados de violencia: Un cuchillo cortando y una carta de amor que llega. Una despedida amorosa y un final infeliz. En ese puente de sentido, de tensión, de locura y muerte creo que se pueden encontrar buenas hipótesis para abordar el trabajo. El pulso de la violencia, de la materia estallando contra el lienzo.

Segunda / Doce Veinticuatro - 2DA / 1224: ¿A quienes estas dirigiendo el trabajo?

A toda persona que tenga el deseo y la voluntad de pensar y pensarse en el mundo. De mirar y mirarse. De construir voluntad poética. De poder detener el tiempo y armar otra cosa. Propia.

Segunda / Doce Veinticuatro - 2DA / 1224: ¿Algo que quieras agregar?

Vengan!!!

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Segunda / Doce Veinticuatro - 2DA / 1224:¿Cuáles son las que cosas que te movilizan actualmente en tu práctica artística?

Me interesa pensar la actuación como hecho vivo y poroso. Que invite al actor a olvidarse de llevarse puesto. Que no tenga necesidad de mostrar aquello que sabe hacer. Que destroce la pretensión de eficacia. Que genere las condiciones de incomodidad en las que el actor tenga todo por perder: fundamentalmente, los salvavidas que cada actor descubrió para resultar efectivo. Por eso me interesan las películas de Cassavetes. Porque permiten respirar el universo de esos personajes amorales,  rotos, contradictorios. Perdidos, borrachos, desquiciados, y profundamente entregados a encontrar algún instante de amor que refugie y aloje al cuerpo herido. 

Segunda / Doce Veinticuatro - 2DA / 1224:¿Qué te interesa lograr en la escena?

Verdad. Presente. Que algo suceda. Desmalezar las ideas previas. Que el actor pueda reconocer e investigar los procedimientos que generen mayor disponibilidad escénica a través de todo estímulo que esté interviniendo el campo de trabajo: el otro, el espacio, los elementos.

Que el actor pueda detectar potencias y dificultades en el propio cuerpo a partir del trabajo con otros que promueva la aparición de impulsos y continuidad en el accionar.

Segunda / Doce Veinticuatro - 2DA / 1224:¿Qué hipótesis o premisa te gustaría probar en tu propuesta de seminario?
Dejarse caer. Arrastrar. Flotar. Perder el equilibrio. Abandonar la zona de control. Arrojarse. Salir. Entregarse al devenir de la ficción. Descubrir nuevos impulsos para parir presente. Ampliar el registro perceptivo para dejarse transformar por lo todo lo que viene del afuera.  

Segunda / Doce Veinticuatro - 2DA / 1224:¿A quiénes estas dirigiendo el trabajo?

Para actores, bailarines, directores, y estudiantes avanzados en dichas disciplinas. Todas las edades, a partir de 18 años.

 



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Seminario Lisandro Rodríguez: ¿Qué? ¿Cómo? ¿Cuánto? ¿Dónde? ¿Cuándo? ¿Por qué?

 Indicios de porque; ¿Por qué Lisandro Rodríguez?

Recuerdo que el nombre de Lisandro Rodríguez había pasado bastante por mi entorno el año anterior; mi compañera de casa estuvo varios meses en un laboratorio y escuche toneladas de situaciones, pero más importante es el recuerdo de sus obras. La naturalidad y la potencia que emanaban los actores al espectador, fue el  motor que me impulso a esta semana.

¿Qué?

El seminario se llama: Teatro Urgente: La Violencia.

Primeramente me llama la atención el teatro urgente, la palabra urgencia me enreda la panza en el lunes feriado que inicia estos encuentros. La violencia que le sigue al título solo me intriga.

Llego temprano, me acomodo, me cambio la ropa y me saco las zapatillas. Percibo en mí un código de danza, me vuelvo a poner las zapatillas. Me controla la ansiedad, agarró el cuaderno me siento a escribir. Escribo varias preguntas sobre la urgencia, la danza y el teatro. Y preguntó sobre el hacer y el contener, ese binomio  me refiere acciones de violencia, me vienen imágenes las deshago y hago cuadritos en un cuaderno grande de estudios del 2016.

Se presenta, abre un espacio de 2 minutos por si alguien quiere decir algo, estamos bastante callados.

-A mí me llama la atención el título total, teatro urgente dos puntos la violencia. Lo de urgente me llama la atención., me estoy haciendo preguntas sobre eso… -digo buscando encuentro.

Lisandro ni asiente, ni nada.

Luego habla, anoto palabras sueltas:

Hipótesis----- Violencia

La Imagen como motor.

Laboratorio----- Prueba.

Actuación como espacio de operación/ forma expresiva.

Preguntas/ Entrenar la mirada.

Ojos/ anteojos.

Trabajaremos imágenes  …… reflejar lo que vemos.

Y comienzan nuevas preguntas: ¿Qué?

Primer ejercicio:

Empiezo a preguntar y me preguntan.  ¿Qué pregunto? Cada tanto vemos estímulos de bibliografía. ¿Qué sumar de eso? Por momentos escucho a Lisandro guiando; escucho y no escucho. Entiendo y no entiendo. ¿Qué?

Ahora sí nos presentamos. Más preguntas: ¿propio o ajeno? ¿lo otro? ¿el otro? ¿yo?

Apunto de dormir haciendo la tarea de preguntas me viene una imagen: Momentos de desechos.

¿Cómo?

Nuevo día, martes. Soy una alumna desordenada, no tengo toda la tarea. Esto de preguntar se me está haciendo difícil.

Nos encontramos, hablando sobre posibilidades y dificultades de la tarea, tacho preguntas y las remarco, me pregunto porque me pregunté eso. Y claramente no tengo respuestas.

Dinámicamente tiramos a una ronda un montón de preguntas, algunas me gustan, otras no entiendo, otras parecen técnicas, en fin: muchas preguntas.

Se expande el ejercicio y elegí ser observadora. Comienza a guiar rápidamente Lisandro. Su guía me limpia el pensamiento, los cuestionamientos se vuelven respuestas. Veo la apropiación que profesa Lisandro en miradas fugaces, veo potencia en gestos simples y el estado abierto  y preparado para lo que sucede comienza a gestarse. Yo quiero hacer eso ¿cómo sucedió? ¿Cómo se permitieron eso? Yo quiero, pero ¿cómo?

Recuerdo imágenes del día anterior sobre el entrenar la mirada y ser tierra fértil. Así arranque los yuyos de preguntas viejas sobre danza y teatro, ahora no tienen sentido. Me olvido de si es urgente o en paz. Me concentro en La violencia y salimos a buscarla a ver si esa semilla habilita el entrenamiento propuesto en el seminario.

La calle nos violeta y excita. Volvemos. Nos da más tarea.

23.00 termina mi día y el menjunje de preguntas no me deja ordenar ni un poco la tarea.

Mañana será otro día.

¿Cuanto? ¿Dónde?

Temprano me baño, me hago unos mates y mi tarea. El placer de escribir bien directo, hacia el otro, me despierta un gran interés y ser concreta un desafío. Escribo y recuerdo palabras de Lisandro, no me incomodan, me guían. Palabras cómo: Descripción, Imagen clara, concreto, sin traumitas, quitar máscaras y costumbres, no convenciones,  etc.

Voy a un ensayo, termina tarde. Corro al seminario, el subte está tardando. Sí, tarda en arrancar, va lento. El subte tarda. No almorcé! Pido un sándwich; ¿Cuánto? (me quieren cobrar $70 pesos por un sándwich chiquito). Me peleó, compro otra cosa y camino rápido mientras voy comiendo. Llegué tarde.

Todos están en grupo trabajando, Lisandro me manda a un grupo. Entro exaltada y queriendo hacer y no entiendo bien que. Miro alrededor, todos trabajan una escena. Nos paramos para iniciar y escucho que faltan 5 minutos.  Intentamos ordenar ideas;  falta 1 minuto, se escucha.

Lisandro:- Empezamos con las chicas.

Nos mira.

¿Qué? ¿Qué empezamos qué? ¿Dónde? No pudimos más que entregarnos. Y así mezcladas nos expusimos y el tiempo acomodó un poco la cosa. 5 minutos según para que puede ser mucho o poco; atender el tiempo es un potencial y hasta una tortura. ¿Cuánto tiempo nos queda? ¿Cuánto tiempo te queda a vos?  Y fuertemente resalto una pregunta en un ejercicio: ¿Dónde estamos?

Miró las otras escenas. Me gustan. Me disparan deseos y violencia. Nos juzgó, disfruto.

Disfruto de potencias muy simples y sensibles. Apoyadas a punto finos y disparadores de tanta intensidad que no es necesario nombrar de más.

¿Cuándo?

Cuando podes bajar todos esos pensamientos a papel, al cuerpo, a una imagen clara, al presente todo se dispara hacia afuera. Mi tarea está resuelta, una hipótesis planteada y el principio de un nuevo material a degustar.

Llegó solo minutos pasadas de las 13hs. Nos cambiamos, una tarea era llevar vestuario. Nos sentamos en un semicírculo delante de una mesa y en un costado una silla. Somos actores y espectadores, somos activos y presentes ante la posibilidad de ese soporte. Una mesa y una silla.

Lisandro: _ ¿Quién empieza?

No me impulsa empezar  y me siento más cómodamente. Aun cuando la ansiedad comienza a gestarse. Sentir que todo lo que fui escribiendo debía ser un motor para entrar en esa dimensión de mesa y silla a descubrir me genera un nervio poco conocido. Registro en mi cuerpo muchas formas de sentarse y me acomodo a entrar en la propuesta ajena, entendiendo que lo ajeno y lo propio puede fundirse. Transcurre una propuesta.

Lisandro guía, repeticiones, exponiendo datos palpables para atender, desarma el cuerpo, suma propuestas con objetos, intenciones claras y simples que ordenan y desordenan cada vez más la propuesta. Se vuelve escena!!

Van pasando, me pregunto: ¿Paso? ¿Cuándo?

Y así van pasando propuestas que se vuelven escena. ¿Cuándo se vuelven escena?

Aquí y ahora.

Hablamos un poquito: ¿Qué sucedió? Indaga Lisandro.

Compartimos pensamientos e imaginarios. Los momentos más deseables y gustosos para cada uno. Que nos sucedió mirando. Que les sucedió,  me doy cuenta que: yo no pasé por tener ante la urgencia, el nervio. Anoto frases que resuenan:

 Tiene que ver con el no actuar.

 Libertad.

 Presencia.

 El armado del espacio.

 Percibir y aceptar lo que empieza a suceder.

 Yo me imagine que se imaginó cada uno,  lo que quiso construir.

 Abandonar.

 Acontecer.

Lisandro dice: Uno no se puede esconder.

Verdad como materia.

Hay que conquistar esa mirada, en donde se pueda ver un mundo de una imagen.

Más tarea más revisar todas las anteriores tareas.

Voy charlando con compañeras al subte, comparten sus cuestionamientos y sus deseos.

Los caminos se bifurcan.

Finales del  ¿Por qué?

Último día.

Circulo de encuentro, todos con sus vestuarios más cada uno de los materiales trabajados a mano. Entrevistas, imágenes, calle, chat, cartas, momentos importantes, fotos y regalos.

-          Vamos hacer una obra que va a durar 1 hora y media. Lo importante es estar presente, siempre con un sí. Siempre a mano el material.  Yo la voy a  dirigir- nos cuenta Lisandro.

Preparamos el cuerpo, acciones, atenciones variadas, solo y con los otros, con el espacio. Seguimos, nos siguen y sigue pasando. Nos sentamos y… Hacemos una obra, donde toda la semana se conjuga y se condensa. El entrenamiento de llevar todo a la magia de la escena y así mismo seguir entrenando.

Hablamos de la semana, aparecen muchos encuentros, coincidencias. Un olor común a todos, una semana que nos hizo vibrar en un mismo sentido.

Pregunto ahora: ¿Por qué?

La pregunta: ¿Por qué? , es un cuestionamiento fundante. Y cuando el entrenamiento es fundante, generas un nuevo motivo, un nuevo inicio, una nueva hipótesis. Entrenar un modo de ver el mundo, vuelve ese deseo más fundante, más fundamental.

Sábado 20 de agosto, escribo el final de un registro, el principio de una nueva forma de estar.

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Este texto fue realizado para el Seminario coordinado por Lisandro Rodriguez,realizado la semana del 15 al 19 de Agosto de 2016 en la Fábrica Escénica, en el marco de Convivencia Segunda y 12/24.

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Segunda / Doce Veinticuatro - 2DA / 1224: ¿Cuáles son las que cosas que te movilizan actualmente en tu práctica artística? Actualmente y desde hace tiempo que mi interés radica en el intérprete, y de que modo éste acciona, toma decisiones, se organiza, se mueve. ¿Cuáles son las estrategias que posibilitan en un intérprete un estar potente, despierto y vulnerable? Sin importar demasiado la forma o estética que devenga de esa presencia entera y sensible. En ese sentido contemplo la teatralidad o la musicalidad como elementos inscriptos en las posibilidades del intérprete. La posibilidad de estar integro en todas sus posibilidades: gestuales, kineticas, sonoras e intencionales. 

Segunda / Doce Veinticuatro - 2DA / 1224: ¿Qué te interesa lograr en la escena?

Como coreógrafo esta búsqueda de darle conciencia a quien intérprete, a quien encarna una obra,  apunta a darle una libertad y un empoderamiento escénico que lo haga enteramente responsable de lo que hace. Implicado en lo que mueve desde su deseo, en un trabajo de auto-indagación y no como respuesta a una orden o dirección externa solamente.  Por lo tanto el estudio de improvisación es mi camino de acceso a esta búsqueda. La improvisación como una estructura móvil, que posibilita explorar zonas muy especificas bajo principios de libertad. Una idea de devenir continuo en donde no hay que “encontrar algo”, sino transitar. Considerando que todo arte viva dialoga con el encuentro en presente, me parece vital esa capacidad de atravesar la escena a cada instante, actualizándose en el aquí y ahora en ese encuentro con los que me están mirando.  Esa libertad y responsabilidad en un intérprete que se posicione así, creo que es un gesto que interpela a quien mira. Lo llama y lo coloca también en ese encuentro presente. Hay un accionar vital que contagia vitalidad a quien mira. Un accionar consiente que contagia conciencia. Un accionar libre que contagia libertad. 

Segunda / Doce Veinticuatro - 2DA / 1224: ¿Qué hipótesis o premisa te gustaría probar en tu propuesta de seminario?

La propuesta para el seminario Otros Paradigmas del Cuerpo, parte de las ideas antes mencionadas, pero aplicado específicamente a ampliar el rango como el imaginario de movimiento pensando al cuerpo de manera integrada. Explorar el movimiento atendiendo a las organizaciones que establece mi cuerpo; operando sobre las direcciones, el tono muscular, los apoyos que utilizo, las velocidades.  Y al mismo tiempo pensando de que manera la relación con mi gestualidad, mis voz, mi emoción, le da otro relieve a mi movimiento.

Segunda / Doce Veinticuatro - 2DA / 1224: ¿A quienes estas dirigiendo el trabajo?

El trabajo esta dirigido a personas que tengan cierta experiencia en la escena: bailarines profesionales, directores, coreógrafos, estudiantes de danza, actores, performers y toda persona con interés en explorar materiales de movimiento.

 

 

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Segunda / Doce Veinticuatro - 2DA / 1224¿Cuáles son las que cosas que te movilizan actualmente en tu práctica artística? 
 
Creo que hay siempre dos campos que operan sobre ese "mover". Por un lado las personas, los equipos de trabajo, emprender aventuras juntos, invitar y ser invitado a explorar y a perderse, y descubrir cosas. Por otro lado, los intentos de seguir construyendo lenguaje: Qué más puede hacer con/en la escena, cómo es posible reinventarme la experiencia de "lo teatral".
 
Segunda / Doce Veinticuatro - 2DA / 1224¿Qué te interesa lograr en la escena?
 
Generar sensación de existencia. Operar sobre el Tiempo, estableciendo territorios de libertad (para el espectador, y para los actores). 
 
Segunda / Doce Veinticuatro - 2DA / 1224¿Qué hipótesis o premisa te gustaría probar en tu propuesta de seminario?
 
Lo primero es proponer un concepto de ficción. Ficción no como lo opuesto a lo real, sino, por el contrario, como una propuesta de reordenamiento de lo que hay. Es, en ese sentido, la búsqueda de una ética de la verdad menos rudimentaria.
Entonces, a partir de esto, pensar a la actuación como un dispositivo ficcional privilegiado, un cuerpo capaz de capturar, desentrañar, invocar, dislocar y reordenar todo "lo que circula", y "me" circula, para generar existencia, para operar sobre el sentido... en definitiva, cómo puedo establecer estrategias personales para generar ficción.
 
Segunda / Doce Veinticuatro - 2DA / 1224¿A quienes estas dirigiendo el trabajo?
 
A actores, directores, bailarines y coreografos. Y en realidad a todos los que estén interesados en explorar la producción de ficción escénica.
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Los cuerpos en el espacio empiezan a moverse de manera contínua en distintos niveles, sostener la posición horizontal se vuelve dificultoso. Cada cuerpo suena de manera irregular y desligada. De repente la consigna es crear situaciones en duos,con lo que hay en el momento, lo que aparece en ese tiempo y espacio. La intensidad de las mismas crecen hasta ser desproporcionadas cada vez. 
        
Se escucha cantar bello muy bello, enseguida los intérpretes y por lo tanto las canciones y los textos elejidos aparecen transfigurados todo el tiempo ,sin mucho preámbulo y sin que se instalen en un lugar fijo. Los puntos en el espacio a recorrer y los textos se vuelven una excusa para descubrir lugares desconocidos y  transitar la incomodidad. 

De un momento a otro somos una compañía de teatro que presenta su trabajo ante curadores para un festival de teatro en la ciudad. Ocupamos ambos roles. Nunca se llega a un acuerdo entre ambas partes. El nivel de discusión es tal que el momento se vuelve hostil y engorroso. 
Todo es inmediato,no hay tiempo para nada, sólo sucede. 

La mirada de pronto aparece como la que rige los movimientos, es ella la que decide a donde ir, elije los distintos puntos de vista desde donde mirar. Rápidamente me convierto en una turista que quiere todo el mirador para ella y le molestan las demás personas. Después ya no, la cercanía física se hace posible."Te amo", " Te odio", " Quien sos ?",  "Te amo", " Te odio", " Quien sos ?" se escucha una y otra vez por la boca de todos hacia el que se cruce por el camino. 
Al final, el espacio aparece limitado en una esquina por dos sillas y hasta cuatro, se discute el tarifazo, internet ,Messi , Cristina- Cambiemos a favor y en contra. No hay demasiado tiempo para pensar, todo es ya y podemos cambiar de opinión en cuestión de segundos. 
     
Finalmente, los puntos de vista desde el cual observamos la sala de la Fábrica se materializan en distintos relatos. El lugar es el mismo pero ninguno ve lo mismo. Todos imaginamos que podría haber sido sino era una fábrica. Para mi imaginación fue un taller mecánico, para otros una escuela o un museo nazi que trajo todo tipo de controversias. 

Utilizar la inmediatez , lo que cada uno trae consigo, el imaginario.Todo es una excusa para discutir de manera exacerbada. 
Yaaaa! 

Este texto fue realizado para el Seminario " Intensivo de estiramiento escénico " coordinado por Gustavo Tarrío,realizado la semana del 25 al 29 de Julio de 2016 en la Fábrica Escénica, en el marco de Convivencia Segunda y 12/24.

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Células

Afuera llovizna. Comienzo la clase sin saber a dónde vamos. Solo nos movemos. Percibiendo los apoyos. Nos apoyamos en el piso, en la pared, en el aire, en otro cuerpo.  Que los apoyos nos muevan. Las células se reproducen. Un embrión anidando. Gente que se gesta.  Me gesto. ¿¿¿Adónde vamos???  

“La célula es la primer organización de nuestro cuerpo”

 Coxis-cabeza.  Soy un Renacuajo.

 Dos brazos y dos piernas. Me proyecto.  Me contraigo.

“Estrella de seis puntas”

Trabajamos de a dos. Una se acuesta boca arriba. La otra marca las líneas de fuerza desde el ombligo hacia las seis untas. Apenas son pinceladas sobre el cuerpo que recuerdan que somos estrellas organizando nuestros primeros movimientos. Después, intensificamos el contacto. Presionamos, masajeamos y finalmente movemos. Quien recibe comienza a moverse desde estas líneas. Me proyecto. Me expando. Me achico. Me agrando.

No estoy muy cómoda. Me duele la columna. Aunque no tengo vertebras, las imagino presionado mi cuerpo de renacuajo. Me acuerdo que ya tengo brazos y piernas. Como duelen los brazos. Los hombros. Los omoplatos. Quiero nadar sin mover los brazos. Pero todavía no se hacia dónde.

Vamos a marcar una secuencia de movimientos. No me gusta mucho la idea. Pero me entrego. Casi que me divierto. Va queriendo. Pero me duele la espalda. Maldito renacuajo.

Repetimos, repetimos,  repetimos. ¡Basta! Ya no quiero repetir. Quiero improvisar.

Me duele me cansa me aburre me voy… ¿¿¿¿adónde????

Huesos

Llueve y hay viento. Tengo que cerrar el paraguas. Llego empapada. Me chorrea un poco la bufanda. Es tarde. Mi humor empeoró con el clima. Las chicas ya se están moviendo. Prueban empujes desde los huesos. Pruebo empujes desde los huesos. ¿Cómo? ¿El renacuajo ya tiene huesos?  Pienso que los órganos vienen antes. ¿Por qué los huesos?.  Me duele la espalda. “Esta bueno recordar que los huesos sostienen pero también empujan” dice Sofía.  Sí. Es bueno tenerlo en cuenta. El renacuajo tiene voluntad propia. Pero me duele la espalda. Y ahora que pienso en mis huesos me duele más. No quiero ser huesos, quiero ser agua. ¿Por qué hoy toda el agua está afuera?. “Los huesos también tienen liquido sinovial para que no friccionen” recuerda atinadamente Sofía.  Pero a veces lo pierden para siempre, me recuerdo yo, desatinadamente. Y pienso en mis vértebras sin agua y toda el agua que cae afuera. Nuevamente trabajamos de a dos.

Manipulando y masajeando profundo, tratando de que la otra perciba la estructura ósea. La movemos y luego dejamos que ella se mueva a la vez. Que haya un diálogo. Un dialogo entre huesos. Hacemos una ronda. Vamos pasando al centro y nos movemos mientras la otras observan Entramos y salimos. Continuamos todas juntas. Nos encontramos con otras y nos conectamos desde nuestros huesos. ¡Claro! los huesos no están sueltos, ni aislados. Están ligados y se empujan entre ellos. Se acompañan. Se ayudan se dan ánimos. Se contagian. Pero parece que también se marean. Estoy mareada.

Repetimos la secuencia de ayer, ahora pensando en los huesos. Los huesos ligados se proyectan y se contraen acompasadamente. Repetimos, repetimos, repetimos.  “Apropiarse del movimiento”. #Dentro de cada movimiento pautado hay algo de improvisación”. No sé a dónde ir pero voy. Que buen invento los ligamentos.  

Terminamos de pie dejando caer el torso hacia adelante una compañera nos marca el recorrido para ir, soltar y volver. ¡Listo! todo me da vueltas. Me voy mareada pero sabiendo que otros huesos me sostienen, me empujan y me marcan el recorrido. Entre líneas improviso.

Órganos

Por fin salió el sol. Llego contenta. Hoy serán los órganos los que nos sostengan  y nos muevan.  Hacemos pequeñas vibraciones para sentirlos. Nos sacudimos. Imagino bombuchas llena de agua. Hoy el agua está adentro. De a dos. Tocamos el corazón y las manos de nuestra compañera. La movemos y sacudimos tratando de sentir y de hacer sentir los órganos. En algún momento ella comienza a moverse también. Perdemos los roles. Ambas damos y recibimos a la vez.  Ahora interactuamos entre todas. Conectándonos desde nuestros órganos. Flotar. Latir. Digerir. Transformar. Tomar. Soltar. El renacuajo ya tiene brazos, piernas, huesos y  puede nadar libremente movido por el pulsar de sus órganos. Convertirse el mismo en un órgano y conectarse con otros para dar vida a un organismo mayor. Los huesos que ayer parecían rígidos y áridos, hoy abrazan flexiblemente a mis órganos.

Útero a la tierra. Mueve mis piernas. Cerebro al cielo. Los pulmones sostienen mis brazos

Hoy Sofía nos propone una nueva secuencia pensando en los órganos. Caemos. Rolamos. Volvemos. Repetimos, repetimos, repetimos. Los órganos repiten su secuencia continuamente para asegurar la vida. Pero también improvisan casi imperceptiblemente para adaptarse a cada situación.

Afuera sigue el sol. Yo me voy empapada.

Músculos

Bien. El sol sigue ahí. Aunque a veces se nubla, pero esta ahí. Llego relajada. Nos movemos despacio llevando la atención a nuestros músculos. Poco a poco vamos subiendo el tono. Nosotras ponemos el límite. Lo subimos y lo bajamos. Sigo relajada. Puedo estar relajada y subir el tono. Buscamos una compañera.  Intentaremos ayudarnos a tomar conciencia de nuestra musculatura inferior. Mi compañera se acuesta. Tomo una pierna. Sofía nos va marcando los pasos a seguir. Movemos. Presionamos. Resistimos. Dejamos que se mueva. Acompañamos. Y  finalmente la dejamos libre para que integre la otra pierna. Luego de cambiar de roles nos movemos todas juntas. Nos tomamos de las manos, nos empujamos, nos atraemos, recorremos el espacio. Como una cadena. La energía circula de eslabón en eslabón. Por momentos se suelta y vuelve a conectarse. Rompemos la cadena. Seguimos moviendo, empujando, arrastrando, atrayéndonos. Percibimos el tono de las otras. El propio tono. Somos músculos.  La energía circula en nuestros cuerpos y en el espacio. La sangre también. El corazón es un músculo. Pulsar. Circular. Tensar. Relajar.

Hace calor.

Volvemos a la secuencia de ayer llevando la atención a los músculos que se estiran, se contraen y se conectan, arrastrando otros músculos. Repetimos,  repetimos, repetimos. Circulando libres dentro de cada movimiento pautado.

Me abrigo para irme aunque siento que no es muy necesario.

Alguien desea salir a correr. La clase se corta, la energía no.

Final abierto en espiral

Otro día soleado. Calidez invernal. Tímida pero efectiva. En el piso comenzamos a movernos probando todo lo que ya probamos en estos días. Poco a poco salimos al espacio. Volvemos a encontrarnos con esos cuerpos que ya conocemos y nos dan confianza.

Hoy trabajamos de a tres. Una se acuesta. Las otras apoyamos las manos sobre su cuerpo. Presionamos buscando el hueso. Pincelamos líneas, marcando recorridos. Movemos. Sacudimos.  Y finalmente la dejamos moverse. Nosotras también nos movemos. Presionando y sosteniéndola con nuestros cuerpos. Aunque nos mantenemos atentas para cuidarla. Vamos cambiando los roles hasta finalizar en una danza grupal.

Pienso en las fascias que conectan todo de adentro hacia afuera espiraladamente.

Armamos una ronda. Vamos pasando de a tres. Cierro los ojos, levanto una mano. Alguien se acerca y me guía hasta el centro de la ronda. Sigo con los ojos cerrados. Empiezo a moverme. Toco a alguien. Me toman y me guían hacia otro lado, para seguir moviéndome sin lastimar ni lastimarme. Me cuidan. Improviso, improviso, improviso. Me detengo. Levanto una mano. Alguien se acerca y me guía hacia afuera.

 Salimos y entramos. Hacia adentro. Hacia afuera. Siempre alguien nos marca el recorrido.

Y vamos.

Espiraladamente.

La clase termina. Salimos con Sofía. “Cuando te duela baila” me dice a modo de despedida.

Y me voy pensando en el espiral. “Bailá”. Bailar. Viajar. Hacia adentro y hacia afuera.  A buscar el lugar donde hoy pueda sentirme cómoda.

Células - órganos - huesos- músculos - piel - el mundo.  

El mundo -piel - músculos - huesos - órganos – células.

De adentro hacia afuera de afuera hacia adentro, en una secuencia pautada.  La danza es propia.

Repetir-improvisar- repetir-improvisar- repetir-improvisar… Voy.

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Este texto fue realizado para el Seminario  coordinado por Sofía Mazza, en la semana #8 del festival de seminarios Doce Veinticuatro. Escrito en el marco “Convivencia Segunda y 12/24”.

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Segunda / Doce Veinticuatro - 2DA / 1224: ¿Cuáles son las que cosas que te movilizan actualmente en tu práctica artística? 

Lo que me moviliza hace un par de años es la desesperación por intentar hacer contraste con la velocidad del sistema capitalista. La banalización inclusive dentro del arte me desespera. La gente no se relaciona con el mundo, sino que se relaciona con la información. Angelica Liddel dijo: “El arte está para proponer conocimiento”. Actualmente nos engañamos entre el conocimiento y la información. La cantidad de información no nos va  a hacer artistas. El conocimiento es una búsqueda inacabable. Lo que mueve mi práctica es esa búsqueda del conocimiento, no de información. Somos humanos que venimos a sentir dolor para adquirir conocimiento, no maquinas que solamente se actualizan.

Segunda / Doce Veinticuatro - 2DA / 1224: ¿Qué te interesa lograr en la escena?

Que una persona (actor o no actor) se libere y diga lo que tiene que decir a través de la palabra o la transpiración. Un cuerpo seco, es como el facebook, no me interesa, lo uso para trabajar. Haga lo que haga en escena un intérprete que sea como la famosa frase de Grotowski: “Tú tienes que hacer esto como si fuera la última cosa de tu vida”.

Segunda / Doce Veinticuatro - 2DA / 1224: ¿Qué hipótesis o premisa te gustaría probar en tu propuesta de seminario?

Me interesa trabajar sobre lo mismo que vengo trabajando hace años, desde mi obsesión. Me obsesiona el ser humano, descubrir lo que cada persona oculta y niega, descubrir cuál es la pregunta para empezar a escavar hacia abajo. Mi trabajo no propone armar escenas ni tampoco innovar, sino descubrir la esencia, pasar por el dolor y el cansancio. A partir de ahí podemos empezar a pensar en cómo convertir el dolor en belleza.

Segunda / Doce Veinticuatro - 2DA / 1224: ¿Qué hipótesis o premisa te gustaría probar en tu propuesta de seminario?

Está dirigido a cualquier persona que esté comprometido con el alma humana. Para decirlo en otras palabras, agrego palabras de Peter Handke : "Hay que ser serio para ser salvaje". (No me hago la intelectual con las citas, es sólo para hacerme cargo que soy una chorra consiente).

 

 

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