Miércoles, 07 Junio 2017 18:07

Todas las luces

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Ver no es simplemente la función de la luz pasando a través de una lente y formando una imagen en una pantalla ya sea interna (el ojo), o externa (un film, por ejemplo).  Ver requiere preparación. Y nuestra experiencia “prepara”la vista para poder ver en cualquier momento[*].

En el espacio hay una pared blanca, alta pero no muy ancha situada justo en frente a los espectadores. Sobre ella se proyecta una película. Detrás de esta pared se encuentran Fabián Gandini y Florencia Vecino. Él tiene una cámara con la cual graba y ella tiene dos cuarzos con los cuales ilumina al objeto filmado. Pienso que el proceso de percepción visual está siendo replicado en escena: hay una luz, un pseudo ojo que capta los estímulos y una pantalla sobre la cual se proyectan las imágenes.

Al principio me cuesta distinguir qué está siendo filmado. Antes lo que veíamos era una película y ahora, algo tapa esa película. Me doy cuenta que son las manos de un chico (Nicolás Della Valentina) que está sentado en una mesa ubicada perpendicular a la pantalla. Este descubrimiento se me revela cargado de un erotismo loco. Siento que estoy mirando algo que es demasiado íntimo para mostrarse tan impúdicamente. Quiero que siga y al mismo tiempo, que pare.

Ver es un acto muy sensual. Es una delicia sentirse a uno mismo mirando algo[†].

Lo que se proyecta ahora es la cara de Fabián en primer plano. Si bien el plano se agranda y se achica sobre su cara, nunca entra lo que está por debajo de su cuello. Suena Give me a reason to love you de Portishead y vemos, al costado de la pantalla, a Florencia bailar mientras Nicolás la filma. En la pantalla, en cambio, sólo vemos sus manos. Yo me pregunto por qué no hay un plano de cuerpo entero mientras, en mi mente, canto la canción con mucho entusiasmo.

Florencia vuelve atrás de la pared para bailar la canción Halo de Beyoncé. Su imagen se proyecta esta vez en un plano medio, es decir de la cintura para arriba. La veo bailar y siento la intimidad de esa danza. Recuerdo alguna de las tantas veces que bailé esa canción en mi casa sin que nadie me viera.Hay cierta gracia en bailar sin que nadie te vea. Se me ocurre que quizás lo que estamos viendo no debería ser visto y que lo que hace la cámara es mostrarlo obsceno, lo que sólo pertenece al fuera de escena.

Supongo que tengo que mencionar que había otras partes en la obra. En un momento se proyectan textos y la pared empieza a hablar. Sin embargo fue entre los momentos elegidos que la obra fue apareciendo para mi. Como cuando entras en una habitación oscura y a medida los ojos se acostumbran,se empiezan a distinguir algunas (pocas) cosas.

Al final, Fabián y Florencia bailan solos primero uno, después la otra al lado de la pared, bajo una luz cenital. No hay proyecciones. No hay intermediarios. No hay más luz que esa. Y ellos bailan como se les canta.

Pienso que capaz esto es lo íntimo: lo particular de cada uno cuando el aparato perceptual está disuelto, cuando las palabras no están, cuando no hay que cumplir y lo único que queda por hacer es bailar para que todos lo puedan ver.

 

Turn up the ligths in here baby

Extra bright I want y’all to see this

Turn up the ligths in here baby

 

You know what I need

Want you to see everything

Want you to see

All of the lights.[‡]

Este comentario para Por qué nos gustan tanto las luces fue escrito a partir de la función ofrecida en el Centro Cultural San Martín, el miércoles 19 de abril de 2017. 

Interpretan: Florencia Vecino, Fabián Gandini, Sofía Grenada, Nicolás Della Valentina. Dirigen: Fabián Gandini, Florencia Vecino. Escenografía: Mariana Tirantte. Iluminación: Sebastián Francia. Texto: Hernán Borisonik.

ph. Key Lime (1994) - James Turrell  

 

[*] Esta cita es del ensayo Inner Light, The Radical Reality of James Turrell de Michael Govan.James Turrell trabaja con la percepción en ambientes creados por él, utilizando la luz y el espacio de una manera particular.

[†] Idem.

[‡] Estribillo de la canción All of thelights de Kanye West. https://www.youtube.com/watch?v=HAfFfqiYLp0

 

 

Bel Eiff

Bailar me encanta, desde siempre. Nací en Buenos Aires en 1986 pero me mudé varias veces. A partir del 2004 empecé a estudiar danza. Tomé clases, talleres y seminarios. Trabajé en producción de teatro, televisión y cine. Co-escribí Todo con vos, una obra de teatro estrenada en 2015.Soy Licenciada en Artes Combinadas por la UBA.

 

 

 

 

 

 

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